Kuhn señala que las ciencias progresan
cíclicamente comenzando por un paradigma aceptado por la comunidad científica e
investigado durante un período de ciencia normal. La ciencia normal intenta
adecuar la teoría a la práctica, pero pueden existir ciertas discrepancias.
Estas discrepancias si no son resueltas se convierten en anomalías, y si éstas
se acumulan se produce una crisis que conlleva la caída del antiguo paradigma,
y el surgimiento de una revolución científica en la que el antiguo paradigma es
reemplazado por uno nuevo incompatible con el anterior. Por tanto, para este
autor, la ciencia no se desarrolla por medio de la acumulación de
descubrimientos o inventos individuales, sino que se forma como proceso de
ruptura con lo anterior.
En cualquier caso, las teorías
articuladas no dejan de ser científicas por el hecho de que hayan sido
descartadas. Sin embargo, es difícil poder considerar el desarrollo como un
proceso de acumulación. La investigación histórica misma, que muestra las
dificultades para aislar inventos y descubrimientos individuales, proporciona
las bases para abrigar dudas profundas sobre el proceso de acumulación, por
medio del que se creía que había surgido esas contribuciones individuales a la
ciencia

Para Kuhn existen
periodos alternativos de ciencia normal y periodos de crisis. En la fase de
ciencia normal, en la que se acepta un cuerpo esencial de teoría, van surgiendo
situaciones que no pueden explicarse de forma convincente y que reciben el
nombre de anomalías. Cuando las anomalías aumentan se produce un proceso
insostenible en torno a la ciencia normal, lo que da lugar a la aparición de
nuevas teorías o, dicho de otra forma, un paradigma es sustituido por otro, por
comunidad científica, entiende Kuhn el órgano a un consenso, que reúne a un
grupo de individuos que colaboran entre ello, a los que se les considera los
únicos responsables de la persecución de objetivos científicos en su
especialidad.
mientras se está en período de Ciencia
Normal, se pueden desarrollar los detalles de las teorías, resolver problemas y
realizar trabajos teóricos y experimentales. Se requiere que, en cierta medida,
la ciencia normal sea acrítica; de lo contrario, se estaría permanentemente
discutiendo la licitud de los supuestos y métodos y
no se llegaría a realizar trabajos detallados. Las Revoluciones son la oportunidad
de pasar de un paradigma a otro mejor. Si se desarrolla una crisis, el pasaje
de un paradigma a otro se hace necesario, y este paso es esencial para el
progreso de la ciencia. Si no hubiera revoluciones, la ciencia quedaría
atrapada en un solo paradigma y no se avanzaría más allá de él, lo que constituiría
para Kuhn un grave defecto, El desarrollo de
una ciencia consiste en una sucesión de períodos de tradición eslabonados por
rupturas no acumulativas.
El progreso a través de las revoluciones sólo se da si, ante la competencia de al menos dos paradigmas, uno de ellos obtiene la aceptación de la comunidad científica, el progreso es nota exclusiva de la ciencia madura. El desarrollo de la ciencia es distinto al de otros campos y sólo tiene lugar cuando la ciencia alcanza la "madurez", a la cual se arriba cuando emergen de la teoría técnicas predictivas exitosas y cada vez mejores, el progreso a través de las revoluciones tiende a enmascararse como acumulativo, el progreso no es continuo. Ya hemos dicho que las revoluciones constituyen auténticos hiatos o discontinuidades en el desarrollo de las ciencias.
No es acercamiento a la verdad. El progreso no es una evolución hacia un objetivo determinado sino, a lo sumo, un mejoramiento desde el conocimiento disponible; lo más que puede afirmarse es que cada paradigma nuevo es un instrumento mejor para resolver enigmas.
El progreso a través de las revoluciones sólo se da si, ante la competencia de al menos dos paradigmas, uno de ellos obtiene la aceptación de la comunidad científica, el progreso es nota exclusiva de la ciencia madura. El desarrollo de la ciencia es distinto al de otros campos y sólo tiene lugar cuando la ciencia alcanza la "madurez", a la cual se arriba cuando emergen de la teoría técnicas predictivas exitosas y cada vez mejores, el progreso a través de las revoluciones tiende a enmascararse como acumulativo, el progreso no es continuo. Ya hemos dicho que las revoluciones constituyen auténticos hiatos o discontinuidades en el desarrollo de las ciencias.
No es acercamiento a la verdad. El progreso no es una evolución hacia un objetivo determinado sino, a lo sumo, un mejoramiento desde el conocimiento disponible; lo más que puede afirmarse es que cada paradigma nuevo es un instrumento mejor para resolver enigmas.
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